Clan DLAN
20 de Octubre de 2017
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The Legend Of Zelda: Ocarina Of Time



Género: Aventura/RPG
Puntuación: 9
Año: 1998
Idioma [Texto]: ???
Desarrollador: Nintendo
Distribuidor: Nintendo
Comentarios


Links Relacionados:
Sitio Oficial:
Zelda Universe
The Legend Of Zelda: Ocarina Of Time
Revisión


??? Revisión realizada por LebronJames

[size=1]NOTA: Revisión realizada con la versión para Nintendo 64.[/size]

Cuando uno desea hacer el mejor juego de su vida, hace un gran juego. Cuando Shigeru Miyamoto piensa, crea una obra maestra. Cuando Shigeru Miyamoto quiso hacer el mejor juego de su vida, creó The Legend of Zelda: Ocarina of Time. Un juego sublime en todos los sentidos. Uno de esos pocos títulos que, desde el mismo día de su puesta a la venta, se convierte en un clásico. Eso es Ocarina of Time.

Tras tres largos años de desarrollo, y con publicaciones de imágenes que desataban la euforia en los fans de todo el mundo, al fin lllego, a mitades de Diciembre de 1998, Ocarina of Time a Europa. Desgraciadamente, este juego llegó el lengua anglosajona a nuestro país, lo que no evitó que se conviertiera en un éxito, y en uno de los productos más buscados en las Navidades del 98. Gracias, sobre todo, al esfuerzo realizado por Nintendo España, que incluyo con el propio juego una guía de textos del juego, con toda la traducción que debió llegar al propio juego, en formato A5. Además, a todo poseedor del juego, como ya iba siendo habitual, se le obsequiaba totalmente gratis con una guía completa del juego simplemente con llamar a un número de telefono y entregar un código que venía dentro de la caja del juego. Una auténtica maravilla para un cartucho de 256 Mbits de auténtico gozo.


Situémonos: Hyrule, una tierra próspera dónde las haya, dónde hasta ahora, todo el mundo vive feliz. Hyrule fue creada por tres deidades, Din, Farore y Nayru, las tres Diosas que, según cuenta la leyenda, imbuyeron el mundo de tres principales características: Valor, Poder, y Sabiduría. La población de Hyrule conta, básicamente, de 5 razas diferentes inteligentes, a priori: los humanos, que son los que pueblan la mayor parte del reino; los Gerudo que son como un pequeño subgrupo de los primeros, pero que tienen una pequeña diferencia con los demás (más adelante se revelará); los Goron, unos seres que viven en las montañas y volcanes, y se alimentan de piedra esencialmente; los Zora, unos seres acuáticos que pueblan las cascadas y las cuevas subterráneas, además de, ocasionalmente, los mares; y por último, los Kokiris, digamos, unos duendes del bosque a los cuales no les está permitido salir de sus territorios, bajo pena de ser maldecidos. Hyrule está reinada por una monarquía, cuyo actual mandamás es el padre de la princesa que da nombre al juego, Zelda. Es un hombre que, por lo que se puede saber, intenta unir a todas las razas de Hyrule para llegar a un bien común. Una de sus principales preocupaciones son las Gerudo, y digo 'las' porque en la cultura Gerudo, la población está compuesta por mujeres y un sólo hombre, que es, digamos, el líder de esta pequeña escisión de los humanos. Así pues, el rey intenta agilizar el trato con las Gerudo a través de su portavoz y 'jefe'. Y esta es la situación actual del reino.

El protagonista del juego, como no podía ser otro, es un joven, en este caso, Kokiri, llamado Link. Link tiene una particularidad: es el único Kokiri que no tiene un hada, ya que todos los demás poseen uno de estos pequeños consejeros alados. El juego comienza tras tener una serie de pesadillas en las que aparece una joven escapando a caballo de un enigmático personaje que monta un corcel negro como la noche. Tras esto, nuestro personaje despierta, 'acosado' por una pequeña hada llamada Navy, que le avisa de que se le ha encomendado una misión importantísima... Y aquí empieza nuestra historia.


Os preguntaréis: ¿Qué tiene que ver el título del juego con todo lo contado? Bueno, eso es parte de la trama. Pero huelgue decir que la 'Ocarina of Time' nos permite, como su nombre indica, viajar en el tiempo. Así, el juego se desarrollará en dos partes: una en la que Link es un joven adolescente, y otra en la que ya es adulto. Mientras que en la primera parte, el colorido abunda y el mundo rebosa felicidad, en la segunda todo se vuelve mucho más oscuro por los acontacimientos acaecidos entre ambos tiempos. Así pues, el objetivo de Link es, básicamente, liberar el mundo de las tinieblas que acosan el mundo adulto, y, ya de paso, salvar a la princesa.


Pasaré a analizar los aspectos técnicos del juego, una parte, como veréis, muy importante del mismo:
Gráficos:
En primer lugar, hay que considerar, por supuesto, la potencia gráfica de la consola, la Nintendo 64. En primer lugar, era la más potente de la época, lo que supone un punto a favor del juego. El chip incorporado estaba especialmente diseñado para la creación de figuras poligonales, y eso se deja entrever en la mayoría de los grandes títulos de esta consola. Y en segundo lugar, hay que añadir que éste Zelda no se nutría de la mejora que suponía para la consola el 'Expansion Pack', una especie cartucho que se insertaba en un puerto de la consola y que aumentaba visiblemente la potencia gráfica de la consola en los juegos de última generación.
Así pues, se puede afirmar que el Ocarina of Time exprimió al máximo la potencia original de la consola. Los escenarios exteriores están realizados íntegramente en 3D, sin considerar algunas texturas utilizadas sobre todo como 'tope' de los escenarios, o en la representación de la vegetación, algo muy usual en la época. Las mazmorras, por supuesto, también podemos encontrarlas representadas en tres dimensiones, con un nivel de detalle gráfico y, sobre todo, de iluminación nunca antes visto. Sin embargo, muchos de los escenarios interiores, como casas pequeñas, tiendas, etc., están realizados en 2D, aunque eso sí, con un nivel de detalle considerable, todo sea dicho. Por otro lado, la meteorología es digna de mención: las diferencias entre el día y la noche son apreciables en prácticamente todos los lugares, y no está de más hacer incapié en los magníficos efectos de lluvia y tormenta que acompañan a unas cuantas escenas del juego. Los efectos gráficos tipo fuego, explosiones, chapoteo en el agua y demás, son muy correctos, sin llegar al sobresaliente, no desentonan en absoluto. En conjunto, se puede afirmar que los gráficos acompañan a la perfección al juego, y a la vez envuelven al jugador en la sensación de que el mundo que está jugando es perfectamente real (dentro de los límites de la imginación de cada uno, por supuesto). Muy buenos.

Sonido:
Quizá el aspecto técnico en el que más sobresalga el juego. Kōji Kondō, el compositor por excelencia de Nintendo, realizó una banda sonora inolvidable para el juego. La banda sonora es, simplemente, magnífica. Desde la misma introducción, te hipnotiza y te envuelve en la atmósfera de fantasía del juego. Las músicas de las mazmorras y de las luchas contra los jefes son fantásticas, y que decir de las melodías de la ocarina, al final, acabas aprendiéndote las notas de memoria, y muchas veces, tocarás la ocarina sólo por el placer de escucharla. Además, todas las canciones tienen el tinte épico característico de la serie, lo que le da un plus a la inmersión del jugador en el juego.
Algo que algunos podrían catalogar como desacierto es el hecho de que no hayan voces. Pero lo cierto es que, durante toda la saga, nunca han habido voces, al menos hasta ahora, y los únicos fonemas que oiremos durante todo el juego serán las onomatopeyas y exclamaciones proferidas por los personajes de Hyrule. Sin embargo, a muchos aún no se nos olvida los sonidillos de los Goron, un buen ejemplo de lo entrañables que son los personajes de la saga. Por otro lado, los efectos sonoros están, en general, muy logrados. El sonido de la espada es genial: desde lo más típico como desenvainarla y pegar un tajo a un enemigo, hasta los diferentes efectos usados para según qué cosa golpees con ella. No llegan al nivel de la música, pero son muy buenos. Mención especial al eco de la voz de Link dentro de mazmorras y cuevas.

Realización:
Lo cierto es que no podemos evitar considerar lo limitada que estaba la tecnología con respecto a la actual, por supuesto. No olvidemos que es un juego de 1998. Sin embargo, Ocarina of Time elude las típicas tecnologías usadas en la época, tipo popping, para eliminar la carga del procesador, y hace que el juego tenga una realización en ese aspecto impecable, una demostración de lo optimizada que estaba ya la consola. Normalmente, no será lo usual encontrarse con errores de cámara que nos permitan ver a través de las paredes y hacer transparentes algunos objetos, si bien es cierto que pueden llegar a ocurrir. Los menús del juego están bien hechos: los de la pantalla de pausa se dividen en 4: el principal, dónde encontramos los objetos que podemos utilizar; el de equipamiento, dónde podemos seleccionar las armas principales de Link (espada y escudo), su traje y sus botas; el menú de mapas, que puede ser bien el de mapa del mundo o bien el de mazmorras; y el menú de progreso, dónde, entre otras cosas, podemos ver las melodías aprendidas que tenemos en nuestro poder. El sistema de guardado de partidas es bastante simple: cada vez que cerremos los menús principales, podemos seleccionar la opción de guardar partida. Si estamos en una mazmorra apareceremos en la entrada de la misma una vez cargada la partida, pero sin perder los progresos. Sino, Link aparecerá en un sitio predeterminado, según sea joven o adulto.


Pasemos a analizar los aspectos lúdicos del juego:
Jugabilidad: El punto fuerte de esta obra maestra. La variedad de situaciones es brutal, y la combinación de elementos de exploración, lucha, puzzle y búsquedas es magnífica. La curva de aprendizaje es genial: mientras que nuestro bosque nos sirve como lugar de iniciación a las habilidades básicas de nuestro héroe, la primera mazmorra nos introduce a la lucha y la resolución de enigmas. La tierra de Hyrule, a pesar de que no se pueda influir en él tanto como en algunos juegos de nueva generación, es un mundo tan vivo, tan lleno de pequeños detalles, que lo hace único. La variedad de miniquests que hay en el juego es tan amplia, que es casi imposible encontrar dos quests parecidas entre sí. Desde las casas de tiro con arco, hasta el minijuego de pesca, pasando por la competición de bombchus, la venta ambulante de caretas... Es magnífico. No es un juego que te enganche. Es un juego que te sumerge en él. El desarrollo de la historia es tan sumamente bueno, que incluso intentarás hacer todo lo posible para conocer más detalles de la misma. Sublime, un juego del que no te aburrirás, como mínimo, hasta que te lo hayas pasado varias veces al 100%.

Duración: Es uno de sus puntos fuertes, como suele pasar en los RPGs. Si bien, como también es común a este tipo de juegos, la quest principal puede durar unas 20 horas conociéndote bien el recorrido, pero llegar a descubrir todos y cada uno de sus secretos puede hacer que estés cerca de 60 horas. Bien, es cierto, quizá 60 horas no sea un número tan alto como las 100 que ofrecen otros juegos de rol, pero habrá que admitir, sin duda, que tratándose este juego de un RPG de acción, su duración es considerablemente grande. Como ya venía pasando con los anteriores Zelda, Ocarina of Time no tiene modo multijugador. Pero es cierto que éste no es un juego diseñado para jugarlo en multijugador. Es una aventura única para disfrutarla uno solo. Lo cierto es que el juego no debe acabarse una vez terminada la quest principal. Si bien es cierto que después de acabarla, volvemos a un punto justamente anterior de entrar a la última mazmorra, aún podemos realizar muchas más cosas en el juego. Hay una gran cantidad de información 'oculta' esperando a ser desvelada. Mucha de esta información no tiene demasiada relevancia para la resolución del juego, pero hace las delicias de los fans de la saga, y de los fans de Nintendo (Shigeru no olvidó la aparición de Mario en su obra maestra). En fin, es un juego que, tras haber pasado, a día de hoy, más de 8 años desde su aparición, sigue siendo un juego con una duración más que respetable.

Por otro lado, cabe destacar la aparición de una nueva edición de Ocarina of Time, llamada 'Master Quest', que se publicó paralelamente al primer Zelda de GameCube, 'Wind Waker'. Originalmente, esta nueva versión estaba destinada a ser vendida como complemento de la edición coleccionista de Wind Waker, pero poco después Nintendo sacó una cantidad limitada de unidades de un disco que incluía todos los Zelda antiguos de la versión coleccionista de Wind Waker, incluyendo, por supuesto, el Master Quest. Ni que decir tiene que este disco está más que agotado, y encontrar una copia de él hoy en día es casi imposible en tiendas físicas. Básicamente, el cambio de Master Quest con respecto al Ocarina of Time original radicaba en que las mazmorras contenían puzzles diferentes a los originales para resolver. Según los creadores del juego, estos puzzles suponían un aumento de dificultad al Ocarina of Time, pero realmente, no es apreciable un cambio considerable en la dificultad del mismo, sino que simplemente las acciones a realizar dentro de las mazmorras son diferentes, nada más.

De todas maneras, no debemos obviar los aspectos negativos del juego. Como solía ocurrir por aquella época, la traducción de obras maestras no era algo obligatorio en la época (y más en la Nintendo 64), y Ocarina of Time no se libró de ello, como ya se ha comentado más arriba. Suerte que el anglosajón utilizado en el juego es bastante comprensible, dentro de ciertos límites, y, como también se ha comentado arriba, Nintendo incluyo una útil guía textos con el juego, un buen detalle sin duda. Por pedir, la dificultad del juego es más bien baja, ya que una vez dominado el sistema básico de finta y ataque, el 95% de los combates del juego no son más que puro trámite, y el 5% restante se corresponde a los típicos jefes, los cuales sí que entrañan cierta dificultad hasta que uno se aprende su rutina de ataques. El hecho de poder utilizar ítem que restauren la salud en cualquier momento hace que la muerte en el juego sea algo bastante complicado de llegar a ver, si uno tiene un mínimo de cuidado. Y pocos peros más se le pueden poner a esta joya. Algún pequeño bug en el intercambio de objetos, pero nada insalvable.

La conclusión, es, como no podía ser de otra manera, que Ocarina of Time será recordado como uno de los mejores juegos de la historia. Es considerado como el mejor juego de Nintendo 64 (con el perdón de Perfect Dark), y marcó época rivalizando con el ya mítico Metal Gear Solid. Es un título que nadie debería dejar de probar, incluso hoy, 8 años después de su lanzamiento. Es un juego mágico, con facetas indescriptibles, y con sensaciones que sólo se pueden alcanzar probándolo uno mismo. Imprescindible.


Puntuación del Revisor: 9.8


Capturas


Requisitos
-Consola: Nintendo 64 y GameCube